Cómo elegir el grosor del laminado según el uso
11 de octubre de 2026 · Semar Distribuciones
Cuando llega el momento de renovar el suelo de tu hogar o local, una de las decisiones más importantes —y que a menudo pasa desapercibida— es elegir el grosor adecuado del suelo laminado. Este detalle técnico tiene un impacto directo en la durabilidad, el confort acústico y el resultado final de la instalación. Te lo explicamos todo para que aciertes desde el primer momento.
¿Por qué importa el grosor del laminado?
El grosor de un suelo laminado se mide en milímetros y suele oscilar entre los 6 y los 12 mm. Aunque pueda parecer una diferencia mínima, cada milímetro cuenta. Un laminado más grueso ofrece mayor estabilidad, mejor aislamiento térmico y acústico, y una sensación bajo el pie mucho más sólida y natural. Además, suele ser más tolerante con las pequeñas irregularidades del subsuelo.
Laminados de 6 a 7 mm: para usos ligeros
Esta gama de espesores es adecuada para estancias con tránsito moderado, como dormitorios o habitaciones de invitados. Son una opción práctica cuando el subsuelo está en perfectas condiciones y no se espera un uso intensivo. Eso sí, en cuanto al aislamiento acústico, su rendimiento es más limitado, por lo que no son la mejor elección para pisos en altura.
Laminados de 8 a 10 mm: el equilibrio perfecto
Son los más versátiles y, por ello, los más demandados. Funcionan muy bien en salones, comedores, pasillos y oficinas de uso cotidiano. Ofrecen una buena relación entre resistencia y confort, y absorben mejor las imperfecciones del suelo base. Si buscas un laminado para el uso general de tu vivienda, este rango es tu punto de partida ideal.
Laminados de 11 a 12 mm: máxima prestación
Para zonas de alto tránsito —como locales comerciales, recepciones, zonas comunes de edificios o incluso cocinas muy activas— los laminados de mayor grosor son la elección más inteligente. Proporcionan una pisada más firme, un aislamiento acústico notablemente superior y una vida útil más larga frente al desgaste continuado.
La importancia de la clase de uso junto al grosor
No olvides que el grosor va siempre de la mano de la clase de uso (AC3, AC4, AC5…). Un laminado puede ser grueso pero tener una capa de desgaste poco resistente, o viceversa. Lo ideal es valorar ambos factores de forma conjunta según el espacio concreto que quieras renovar.
Consulta con expertos antes de decidir
Cada proyecto es diferente, y elegir bien desde el principio te ahorra tiempo, dinero y disgustos. En Semar Distribuciones, en Chiclana de la Frontera, encontrarás un amplio catálogo de suelos laminados en distintos espesores y clases de uso, junto con el asesoramiento personalizado de un equipo especializado que te ayudará a dar con la solución más adecuada para tu espacio. No dudes en pasarte a vernos o consultarnos tu proyecto.
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